CARACAS, Venezuela.- Los centros de votación de Venezuela tuvieron poca afluencia de electores, en unos comicios parlamentarios marcados por los altos índices de abstención (a mitad de la jornada había votado menos del 8% del padrón) y las denuncias de fraude de parte de las naciones enemigas del presidente Nicolás Maduro, que lo acusan de intentar hacerse de la última institución que no está en manos del oficialismo.
Las elecciones legislativas que convocaron a más de 20 millones de ciudadanos, y que se celebran pese al rechazo de la Asamblea Nacional (Parlamento), de mayoría opositora, y parte de la comunidad internacional. Los comicios fueron llamados para ocupar los 277 escaños en la Cámara.
El oficialismo dio comienzo a la “fiesta electoral” antes de la apertura de los centros con concentraciones en varias partes del país, en las que lanzaron fuegos artificiales e hicieron sonar música de trompeta, conocida como toque de diana, que suena cada vez que en Venezuela se celebran los comicios.
Los centros electorales empezaron a abrir paulatinamente desde las 6 de la mañana, pero no fue hasta cuatro horas después cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) ofreció un primer boletín para informar que el 95% de los centros ya estaban operativos.
La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, fue la primera representante del Ejecutivo en emitir el sufragio. Después, llamó a los ciudadanos a “votar masivamente” como una expresión en contra de las sanciones impuestas a Venezuela en los últimos años, especialmente por parte de Estados Unidos.
Medios locales y dirigentes opositores difundieron imágenes que muestran centros de votación sin electores en cola, en Caracas y Maracaibo, capital del estado Zulia, las dos ciudades más grandes del país.
Unos 20,7 millones de venezolanos estaban inscriptos para votar en 14.221 centros en todo el país. El CNE, máximo organismo comicial, elevó el número de curules de 167 a 277. El nuevo congreso asumirá el 5 de enero de 2021 por un período de cinco años.
En un recorrido por algunos puntos de votación en el este de Caracas, tradicional bastión de los opositores, varios centros permanecían cerrados pasadas las 7 de la mañana a la espera de testigos de mesas y electores.
En el centro de la ciudad, donde el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tiene uno de sus fortines, los centros estaban abiertos, pero con poca afluencia. En la Escuela Experimental Venezuela, donde están inscritas 4.900 personas, cerca de las 8 de la mañana habían sufragado 64, según el coordinador del centro.
“No necesitan nuestro voto”
José Guerra, un mototaxista de 52 años, dijo en la barriada de Catia, al oeste de Caracas, que se abstendría de votar porque “ya sabemos que el resultado está compuesto” o arreglado. “Si no merecemos su comida, luz, gas ni agua, ellos no necesitan nuestro voto”, dijo esta semana Hernando Escobar, un dirigente indígena de 46 años que reside en Puerto Ayacucho, al sur del país. “Los militares nos tratan como perros”, agregó.
Un reciente sondeo de Datanálisis mostró que un 60,2% de los consultados no estaba dispuesto a votar, frente al 34% que sí deseaba hacerlo. En ese mismo sondeo, un 92% consideró como negativa la situación del país, castigado por la hiperinflación, la recesión y devastados servicios públicos.
Jefes del oficialismo esperan un triunfo con al menos seis millones de votos. Opositores, como la diputada Delsa Solórzano y Andrés Velásquez consideraron una “ridiculez” que el Gobierno presentara como observadores internacionales a delegados de países aliados como Rusia, Irán y Cuba, además de la ex senadora colombiana Piedad Córdoba y ex jefes de gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero; Bolivia, Evo Morales; y Ecuador, Rafael Correa.
Delegados de países del bloque europeo, como Alemania y España, anticiparon que desconocerán la asamblea que se elija. Por eso, Rodríguez Zapatero llamó a la Unión Europea a que reconozca el resultado de las elecciones y que piense en los venezolanos “que han sufrido mucho” por las sanciones del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La elección cierra un ciclo que comenzó en 2015, cuando la oposición ganó el parlamento por mayoría, pero sus poderes fueron barridos por decretos oficiales, decisiones del máximo tribunal y la creación en 2017 de una constituyente oficialista. La oposición no participa en estos comicios bajo el argumento de falta de garantías.
Guaidó pidió a la población que se abstenga de votar y que sí participe el 12 de diciembre en una consulta en la que se busca rechazar al Gobierno y la votación de ayer. (Reuters)